6 dic 2010

Papá quiero una bicicleta.......


Papá quiero una bicicleta…..

Bueno, eso era lo que decíamos todos cuando llegaban unas fechas determinadas en las que se repartían regalos, y el regalo no se hacía esperar, o sí…… según habrían sido nuestros logros.

Esto viene al caso de que últimamente tenemos una discrepancia muy grande con la idea de bicicleta que teníamos los de nuestra generación con las nuevas generaciones.

Detrás del mostrador se aprenden muchas cosas pero una de las mas importantes es a conocer los gustos de nuestros clientes, y es aquí donde quiero llegar. Se nos queda una cara de sorpresa cuando llegamos a la tienda y vemos el tipo de bicicleta que quiere nuestro hijo, no tienen cambios y llevan el sillín abajo del todo, por no nombrar que con el tiempo en el mejor de los casos, ellos mismos terminan quitando el freno delantero.

Tras esta metamorfosis existe una evolución tanto estructural como conceptual  a la que muchos todavía no estamos preparados, porque aunque nos cueste asimilarlo estamos dando el relevo a las nuevas generaciones con un nuevo concepto de uso para la bicicleta,

Aquellas nuestras relucientes mountain bike que tenían un montón de velocidades (cuantas mas mejor) con unas suspensiones regladas lo mas finas posibles para darle mayor adherencia a las ruedas en trazadas imposibles se quedan en un plano distinto a las nuevas bicicletas “Dirt Jump”  con las cuales los chavales jóvenes dan saltos imposibles haciendo figuras en el aire mas imposibles todavía.

 Está claro que detrás de esta forma de empleo de la bicicleta los mismos fabricantes se han adaptado a los nuevos usos ofreciendo en sus catálogos (cada vez mas)  bicicletas adaptadas para un uso “campillero”, es así como se denomina este nuevo concepto.